“Había un globo ocular gigante de 200 años”: el hallazgo sobre el tiburón más longevo del planeta


El tiburón de Groenlandia, uno de los vertebrados más longevos del planeta, volvió a captar la atención de la ciencia tras un estudio que analizó su sistema visual. La investigación examinó ojos de ejemplares muy antiguos y encontró que esta especie mantiene capacidad para detectar la luz a lo largo de su extensa vida.
El tiburón de Groenlandia (Somniosus microcephalus) es una especie milenaria que fascinó a los científicos por su increíble longevidad. Mide entre seis y siete metros de longitud y puede llegar a vivir más de 400 años (supera los 500 en algunos casos).
Su hábitat es el norte del Océano Atlántico y el océano Glacial Ártico, alrededor de Groenlandia e Islandia. Suele vivir en profundidades de unos 2000 metros y por eso es muy difícil de estudiar.
Un nuevo estudio publicado en la revista científica Nature Communications rompe con uno de los mitos más instalados sobre este animal: que son ciegos. El mismo indica que mantienen una visión funcional durante toda su vida.
“Había un globo ocular gigante de 200 años…”: hallazgo animal histórico en Groenlandia
El estudio se titula “The visual system of the longest-living vertebrate, the Greenland shark” (El sistema visual del vertebrado más longevo, el tiburón de Groenlandia), y hace hincapié en que antes se creía que este animal del Ártico era ciego “debido a su extrema esperanza de vida, duras condiciones ambientales y prevalente parasitación corneal”.
Para realizar el estudio capturaron especímenes “entre 2020 y 2024” y aclararon que “todo el muestreo se llevó a cabo de conformidad con las leyes y regulaciones bajo un permiso para recolectar tiburones de Groenlandia con fines científicos“. Aseguraron que “el trabajo se llevó a cabo con la autorización del Gobierno de Groenlandia“.
El estudio fue liderado por la bióloga marina australiana Lily Fogg, de la Universidad de Basilea, pero se indica que no hubiese sido posible sin la ayuda de John Fleng Steffensen, fallecido antes de su publicación.
“John no solo fue un científico excepcional, sino también un colaborador amable e inspirador. Su investigación pionera sobre los tiburones de Groenlandia, incluyendo el estudio histórico que reveló por primera vez su extraordinaria longevidad, sentó las bases de nuestro trabajo actual”, indicaron.
Fue justamente éste quien le envió a Fogg unos ojos de tiburón por si ella quisiera investigarlos y aceptó. “Abrí el paquete y había un globo ocular gigante de 200 años sobre hielo seco, mirándome fijamente”, declaró la autora sobre lo que la motivó a realizar el estudio.
Entre las conclusiones, sorprende que la parasitación de los ojos por pequeños crustáceos no parece impedir que el tiburón detecte la luz. Fogg reveló que tiene algún tipo de mecanismo que mantiene los ojos en buena. Según dijo, es importante estudiarlos y ver qué es ese mecanismo debido a que “podría tener aplicaciones biomédicas“.
Estudios anteriores sobre el tiburón de Groenlandia presentados en Society Of Experimental Biology Conference, una sociedad científica de biólogos de animales, células y plantas que fue fundada en 1923 en Praga, revelaron un factor asombroso de este animal: un metabolismo que permanece constante a lo largo del tiempo.
Los resultados de este estudio también sugieren que si esta especie se expusieran a temperaturas más altas, su metabolismo podría cambiar, lo que tendría consecuencias en su modo de vida. Con el calentamiento global y el deshielo de las regiones árticas, podrían enfrentar desafíos inesperados.
Fuente: www.clarin.com



